Hablemos Claro

Compuestos bioactivos del frijol

Dr. Armando R. Tovar Palacio
Depto. Fisiología de la Nutrición
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

El frijol (Phaseolus vulgaris L.) es una leguminosa originaria del continente americano; se tienen datos de su consumo que remontan a 7,000 o 5,000 años a.C. Este grano seco, consumido en muchas partes del mundo, es un alimento tradicional y un elemento de identificación cultural en México.

Actualmente, el frijol es un producto básico en la alimentación de los mexicanos, aunque su consumo ha disminuido debido a bajas en su cultivo. Su producción es predominantemente de temporal (70% del volumen), porque es vulnerable a las cambiantes condiciones climáticas. Representa el 2% del valor de la producción agrícola y el 7.4% de la superficie de siembra del país, esto es, entre 1.7 y 1.8 millones de hectáreas. Existen más de 70 variedades entre negros, amarillos, blancos, morados, bayos, pintos y moteados.

Desde el punto de vista nutricional, consumir frijoles trae varios beneficios, como:

  • Dan un aporte considerable de proteínas, que es 3.2 veces mayor que la de los granos de los cereales y se enriquece cuando se combina con otros granos, como el maíz
  • Tienen un alto contenido de almidón, fibra dietética, minerales y vitaminas
  • Contienen una rica variedad de fitoquímicos que les dan una buena actividad antioxidante
  • La proteína del frijol atenúa la elevación de los picos de insulina postprandial, lo que reduce la expresión de genes lipogénicos

Por otro lado, el frijol ha recibido atención de diversos estudios clínicos y epidemiológicos en los que se ha mostrado sus efectos benéficos en la prevención y control de enfermedades crónico degenerativas como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Estudios experimentales que hemos realizado, indican que la presencia de componentes bioactivos en el frijol, pueden estar involucrados en los beneficios que esta leguminosa trae a la salud. Por ejemplo, los fitoesteroles ayudan a disminuir la síntesis de los ácidos grasos y promueven su oxidación.

Existe evidencia de que los frijoles ejercen un efecto hipolipemiante, es decir, que disminuyen los niveles de lípidos en la sangre, aunque todavía no se conocen completamente los mecanismos que llevan a esa disminución. Lo que se sabe es que ese efecto está relacionado con los flavonoides presentes en la cascarilla del frijol, particularmente la quercetina.

Los flavonoides y las saponinas del frijol ayudan a la disminución de la acumulación de colesterol y triglicéridos hepáticos y aumentan la secreción de ácidos biliares. La consecuencia de esto es una baja importante de los niveles de triglicéridos y colesterol sérico.

Aún faltan más estudios para conocer con mayor detalle los mecanismos moleculares a través de los cuales el frijol ejerce efectos benéficos para la salud. Por lo que es importante conocer estos hallazgos para promover el consumo de esta leguminosa, que ha sido y debe continuar como uno de los elementos centrales de la alimentación de la población en México.

Referencias:

  • Rocío A. Chávez-Santoscoy, Janet A. Gutiérrez-Uribe, Iván Torre-Villalvazo, Omar Granados, Sergio O. Serna-Saldivar, Nimbe Torres, Berenice Palacios-González, Armando R. Tovar. “Conjugated and free sterols from black bean (Phaseoulus vulgaris L.) seed coats as cholesterol micelle disruptors  and their effect on lipid metabolism and cholesterol transport in rat primary hepatocytes”. Genes Nutr. 9:367, 2014.
  • Rocío A. Chávez-Santoscoy, Janet A. Gutiérrez-Uribe, Omar Granados, Iván Torre-Villalvazo, Berenice Palacios-González, Sergio O. Serna-Saldivar, Nimbe Torres, Armando R. Tovar. “Flavonoids and saponins extracted from black bean (Phaseolus vulgaris L.) seed coats modulate lipid metabolism and biliary cholesterol secretion in C57BL/6 mice”. Brit J Nutr. 112: 886-899, 2014.