Hablemos Claro

La nutrigenómica como herramienta para el estudio de la soya

Dra. Nimbe Torres y Torres
Departamento de Fisiología de la Nutrición. Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”

La nutrición ha sufrido un cambio importante, de un enfoque tradicional epidemiológico y fisiológico a una nueva visión que involucra a la biología molecular y a la genética, y que forman lo que se conoce como nutrigenómica.

La nutrigenómica estudia los mecanismos de acción de los nutrimentos a nivel molecular y la manera como los nutrimentos pueden regular la expresión de genes, después del consumo de un alimento. Una de las finalidades de la nutrigenómica es poder desarrollar estrategias dietarías específicas para el control de determinadas enfermedades con base en evidencia científica.

La soya vista desde la nutrigenómica

La proteína de soya es una proteína de buena calidad con una calificación química de 1 y que tiene la capacidad de mantener bajas las concentraciones de homocisteina (Hcy) que es un factor de daño cardiovascular1.

Por otra parte, estudios realizados en nuestro laboratorio han demostrado que la leche de soya2y los texturizados de soya tienen un índice glucémico bajo. Esta característica hace que estos alimentos puedan ser utilizados tanto por el público en general, como por los sujetos con diabetes tipo 2 para evitar picos altos de glucosa postprandial3.

Actualmente se considera a la soya como un alimento funcional, ya que además de su valor nutricio tiene un beneficio sobre la salud. El consumo de soya, tanto por su patrón de aminoácidos, como por su contenido de isoflavonas, tiene un efecto importante en la disminución de la secreción de insulina.

Después de su consumo, el páncreas no necesita secretar tanta insulina para regular las concentraciones de glucosa, esto trae como consecuencia que disminuya el factor de transcripción SREBP-1 (por su nombre en inglés,esterol regulatory element binding protein-1), que se considera un sensor de la insulina. Este factor de transcripción regula, a su vez, la expresión génica de enzimas involucradas en la síntesis de ácidos grasos, como son la sintetasa de los ácidos grasos o a enzima málica.

Esto es muy importante ya que el consumo de proteína de soya puede aminorar el depósito de triglicéridos en el hígado y, por lo tanto, puede disminuir la esteatosis hepática (grasa en el hígado). Este hallazgo es muy importante porque alrededor del 60% de las personas con obesidad presentan hígado graso, y un cambio en el tipo de proteína pude reducir significativamente esta condición.

A continuación se presenta un diagrama que muestra el mecanismo de acción de la proteína de soya en el hígado y tejido adiposo.

Compuestos bioactivos de la soya

Los compuestos bioactivos son compuestos químicos que se encuentran en frutas, vegetales, leguminosas, nueces o semillas en bajas concentraciones y que se ha demostrado que tienen un beneficio para la salud.

Es muy interesante ver que no solo la proteína de soya, sino también los compuestos bioactivos presentes en esta pueden regular de manera importante el metabolismo de lípidos y la resistencia a la insulina.

Los principales compuestos bioactivos en la soya son las isoflavonas que son tres: la genisteína, la quercetina y la gliciteína. La genisteina es la más estudiada debido a los efectos que tiene sobre los músculos.

Uno de los problemas con la diabetes es la resistencia a la insulina, que se define como una respuesta reducida del músculo a la acción de la insulina. Estudios en nuestro laboratorio han demostrado que la genisteína es capaz de reducir esa resistencia, aumentando la oxidación de los ácidos grasos y la excreción de colesterol, y disminuyendo la lipogénesis (producción de grasas) en el hígado. El consumo de proteína de leche, texturizados o tofu puede ayudar a evitar los picos postprandiales (lo que ocurre después de una comida) de glucosa y a aumentar la sensibilidad a la insulina.

La soya y la diabetes

Por último, el consumo de bebidas de soya que contengan al menos 6g de proteína por una porción de 200-250ml o texturizados de soya pueden disminuir significativamente los picos postprandiales de glucosa por debajo de 135mg/dl, como lo recomienda el Grupo de Vigilancia Europeo para disminuir el riesgo arterial en individuos con diabetes.

La disminución de los picos postprandiales de glucosa no solo se observa durante la diabetes, sino también en sujetos que no tienen dicha enfermedad. Esto indica que el consumo de leche de soya o texturizados de soya pueden disminuir el riesgo de presentar diabetes.

Efecto del consumo de un desayuno a base de 1 vaso de leche de soya y 2 hamburguesas de texturizado de soya sobre las concentraciones de glucosa en sangre en individuos con diabetes y normales.

Con la ayuda de la nutrigenómica se podrán conocer los mecanismos de acción de muchos otros alimentos que pudieran tener un beneficio para la salud del consumidor.

Referencias:

  1. Torres N, Torre I, Tovar AR. Regulation of lipid metabolism by soy protein and its implication in diseases mediated by lipid disorders.J Nutr Biochem2006;17:365-73.
  2. Torres N, Palacio-González B, Noriega L, LG, et al. Indice glicémico, indice insulinémico y carga glicémica de bebidas de soya con un contenido bajo y alto en hidratos de carbono.Rev Invest Clin2006;58(5):489-99.
  3. Lopez-Romero P, Pichardo-Ontiveros E, Avila-Nava A, et al. The effect of nopal (Opuntia ficus indica) on postprandial blood glucose, incretins, and antioxidant activity in Mexican patients with type 2 diabetes after consumption of two different composition breakfasts.J Acad Nutr Diet2014;114(11):1811-8.