Hablemos Claro

Alimentación para el deporte

Mtra. Carmen A. Ruiz Monroy
Nutrición clínica, deporte y actividad física
Consultora

La alimentación en el deporte se basa en requerimientos de energía y nutrimentos que deben consumirse en consecuencia de un mayor gasto energético y un específico esfuerzo físico para entrenamientos que oscilan entre 4 y 7 horas diarias.

En la dieta de un deportista se debe incrementar la cantidad de energía que corresponda a las actividades físicas que realiza: los hidratos de carbono de fácil absorción que dan más energía, las proteínas que son los nutrimentos responsables de la reparación de los tejidos musculares, y el agua, sustancia vital que se pierde en la sudoración tras el trabajo físico y que es imprescindible recuperar para mantener el equilibrio en el cuerpo.

Sin embargo, un deportista sigue siendo un individuo con características personales independientes a su ejercicio físico constante, que no deben ignorarse y de las cuales dependerá también el rendimiento físico que presente, el logro de los objetivos competitivos, así como su salud y estado nutricio actual y futuro.

Al igual que cualquier persona, un individuo que realiza deporte tiene gustos, preferencias e intolerancias alimentarias y hábitos nocivos que deben considerarse para el diseño del plan de alimentación cotidiano. Tener disciplina para entrenar y alimentarse no significa realizar sacrificios, ya que un atleta elige y disfruta su deporte, y lo mismo debe suceder con su alimentación habitual.

Además del equilibrio hídrico, energético y nutrimental, otra de las características importantes a adecuar en la dieta diaria, es coordinar los horarios de alimentos con los horarios de entrenamiento, de descanso y de otras actividades como los estudios, el trabajo y actividades de ocio.

Por ejemplo, el aporte de hidratos de carbono en la dieta puede ser calculado y suficiente, pero si no se consumen previo al entrenamiento, no se obtendrá la respuesta fisiológica que beneficie el rendimiento físico como lo es la obtención de energía y la formación de glucógeno muscular. De la misma forma sucede con las proteínas, cuyo consumo es de especial importancia al finalizar las sesiones de entrenamiento.

La dieta del deportista debe integrarse a su estilo de vida, el cual incluye tiempo y lugar de estudio, de trabajo y donde consumirá las comidas, por lo que es necesario precisar las opciones de alimentos y bebidas que cubran las necesidades biológicas, tomando en cuenta que no es frecuente que se realicen las comidas en casa.

Para un deportista su dieta debe ser parte de su maleta, en la que debe incluir alimentos y bebidas fáciles de transportar, de comer o preparar, que aporten la energía y los nutrimentos precisos sin olvidar que todo esto sea agradable a sus sentidos.

Un ejemplo del éxito de la alimentación correcta de un deportista, es el conocido caso del tenista Novac Djocovic, que al ser diagnosticado con enfermedad celiaca (intolerancia al gluten), modificó su dieta diaria mejorando así su estado de salud, nutricio y rendimiento deportivo. El mensaje correcto de dicho caso no es que la dieta sin gluten es conveniente para hacer campeones o gente saludable como muchas personas y otros deportistas lo interpretaron, sino que una dieta individualizada beneficia el estado de salud de una persona y, sí, también su rendimiento físico y logros deportivos. No olvidar que no hay alimentos buenos o malos, sino dietas correctas e incorrectas.

Referencia:

  • Sunita Potgieter. Sport nutrition: A review of the latest guidelines for exercise and sport nutrition from the American College of Sport Nutrition, the International Olympic Committee and the International Society for Sports Nutrition. S Afr J Clin Nutr: ISSN (Print): 1607-0658, ISSN (Web): 2221-1268. Disponible en: South African Journal of Clinical Nutrition - www.sajcn.co.za