Hablemos Claro

Los lácteos y la Osteoporosis

Dr. Paul Frenk Baron
Centro de Investigación “Ultimate Medica”

Numerosos estudios se han publicado en los últimos años, sugiriendo que los productos lácteos pueden reducir el riesgo de ciertos padecimientos como la osteoporosis e hipertensión arterial, así como el poder mantener un peso saludable, además del potencial benéfico para la prevención de la enfermedad cardiovascular, la diabetes y en si, del síndrome metabólico (también conocido como síndrome de resistencia a la insulina). Este efecto benéfico de los productos lácteos, se atribuye a los nutrimentos de la leche (calcio, vitamina D, proteínas, fósforo, magnesio, potasio, zinc vitaminas A, C y K).

Recientemente, la Asociación Americana para el Corazón (American Heart Association), en sus guías,  aprobó el uso alimentario de la Dieta DASH (Dietary Approach to Stop Hypertension), en el que se incluyen tres porciones de productos lácteos bajos en grasa.

Salud Ósea y Osteoporosis

La osteoporosis puede ser definida como una enfermedad que se caracteriza por una pérdida de la masa ósea, así como un deterioro en la micro-arquitectura del tejido óseo, que conlleva a una fragilidad ósea y riesgo de fracturas. Esta enfermedad y sus consecuencias figuran entre las causas más frecuentes de morbimortalidad en los países desarrollados.

Varios factores contribuyen a la disminución de la masa ósea y pueden afectar la habilidad para alcanzar el óptimo pico de masa ósea, entre otros: la pérdida de hueso por aumento en la resorción ósea y reemplazo inadecuado del hueso perdido, como resultado de la disminución en la formación de hueso. La nutrición, particularmente la ingestión proteica y de calcio, la falta de actividad física, el estatus endocrinológico (hormonas, vitamina D, hormona de crecimiento etc.), así como el cigarro y el consumo de alcohol, se encuentran entre los factores relevantes que afectan negativamente a la masa ósea.

La osteoporosis es un problema mundial de salud. En México, según la OMS, la población mayor de 50 años sufre de osteoporosis en columna (17% en mujeres y 9% en hombres), osteoporosis de fémur (16% en mujeres y 6% en hombres) y fracturas de cadera: 1 de cada 12 mujeres y 1 de cada 20 hombres.

Un estudio reciente concluyó que las mujeres con una menor ingestión de leche durante la infancia y adolescencia, tiene disminuida la masa ósea y por lo tanto, tienen mayor riesgo de fracturas.

Entre las mujeres posmenopáusicas, una alimentación baja en proteínas se asoció con un 30% de riesgo de fracturas osteoporóticas, y una dieta baja en calcio con un 29% de riesgo.

La leche y sus derivados, son una fuente óptima y esencial de calcio, así como de otros nutrimentos, con un impacto importante en la salud ósea. Los componentes bioactivos de la leche y sus derivados, juegan un papel esencial en el metabolismo óseo. La ingestión de calcio afecta positivamente la masa ósea y es crucial durante la infancia y adolescencia para corregir el desarrollo óseo. En las personas de edad avanzada, la ingestión de calcio así como de vitamina D debe ser valorada. La mejor conclusión bien de Lindsay y Nieves (1994): “El calcio no va a prevenir la pérdida de hueso debida a otros factores….sin embargo la leche es barata, se encuentra disponible y es una fuente de calcio para aquellos que la ingieren….”

Referencias: