Hablemos Claro

Microbiota intestinal: la vida adentro de nuestro cuerpo

L. en Nutrición Adriana Flores
Departamento de Fisiologia de la Nutrición
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

Nuestro organismo además de estar conformado por diferentes órganos, tejidos y células, contiene diversos microorganismos vivos como bacterias o virus que entran en él de alguna forma.

Cada parte del cuerpo humano expuesta al medio ambiente está colonizada por microorganismos que no necesariamente son dañinos para nosotros. La microbiota es un complejo ecosistema que está compuesto aproximadamente de 1x1014 bacterias. Estas bacterias viven en nuestro intestino y componen la llamada microbiota o microflora intestinal, que es un conjunto de microorganismos compuesto por alrededor de 400 a 500 diferentes especies.

Dada su composición, la microbiota intestinal no es homogénea; conforme va avanzando en el tracto gastrointestinal aumenta el número y varidedad de bacterias en este. Se ha encontrado que las bacterias que colonizan el intestino delgado son en su mayoría de las clases Bacilli, Firmicutes y Actinobacterias. Por otro lado, la familia de los Firmicutes, los Bacteroides y los Lachnospiraceae son más prevalentes en el colon.

Las variaciones en la microbiota intestinal no solamente se encuentran a lo largo del intestino sino también a lo ancho. El epitelio intestinal es separado en el lumen por una delgada capa de moco; la microbiota que existe en el lumen, en el epitelio y en el moco antes mencionado es diferente. Por ejemplo, se ha demostrado que las bacterias que viven dentro del lumen intestinal no tienen acceso a la capa mucosa y las criptas epiteliales. Las cepas Clostridium, Lactobacillus y Enterococcus son las únicas detectadas en el moco y las criptas epiteliales del intestino delgado, mientras que las cepas más comunes encontradas en las heces son Bacteroides, Bifidobacterias, Streptococcus, Enterococcus, Clostridium, Lactobacillus y Ruminococcus.

Cuando una persona nace, el tubo digestivo es esencialmente estéril, sin embargo, conforme va alimentándose se van acumulando diferentes microorganismos. Las bacterias conocidas como Lactobacillus son parte importante de la composición de la microflora intestinal mientras un niño consume solo leche materna. En la medida en la que la dieta se diversifica con la inclusión de alimentos sólidos, la microflora se modifica también.

Normalmente en el estómago y el intestino delgado no hay mucha cantidad de bacterias ya que el ácido que produce el estómago y las enzimas que degradan a los alimentos destruye a la mayoría. Una de las bacterias que resiste a estas sustancias es la conocida como Helicobacter pylori, causante de gastritis y ciertas ulceraciones.

La microbiota intestinal ayuda en diferentes aspectos a la salud. Uno de ellos es el desarrollo de sistema inmunológico formando una mucosa inmunitaria que protege a todo el intestino de los antígenos externos del ambiente, siendo así uno de los sistemas de protección más grandes del organismo contra agentes externos.

La microbiota provee a las personas de una barrera física contra los organismos patógenos que entran al cuerpo, impidiendo, por ejemplo, que se peguen a las paredes intestinales, que consuman los nutrientes circulantes y produciendo sustancias antimicrobianas.

Hoy en día existe en el mercado una gran variedad de productos que son conocidos como probióticos y prebióticos. Los probióticos, como lactobacilos y bifidobacterias, pueden ser adicionados en los alimentos y son capaces de contribuir a tener una buena salud digestiva. Por otro lado los prebióticos son los alimentos que contienen fibra que va a alimentar a los microorganismos de la microbiota. La combinación de estos productos dentro de la dieta ayuda a prevenir o mejorar los trastornos digestivos, ya que se ha visto que otra de las funciones de la microbiota es regular el tránsito intestinal.

Se ha encontrado que si se lleva una dieta alta en grasa, carnes rojas, carbohidratos muy refinados y baja en fibra se da lugar a una proliferación mayor de bacterias “putrefactivas” o perjudiciales como Pseudomonas, Clostridium, etc.

En resumen, en el cuerpo humano se encuentra una amplia gama de microorganismos que pueden ser benéficos o perjudiciales para la salud. Entre los primeros, están los probióticos que conforman la flora intestinal inicial su presencia, a lo largo de la vida del huésped, permite un buen funcionamiento del sistema digestivo, además de que contribuyen a mejorar la función del sistema inmune. Esto implica que los probióticos son un elemento relevante en el bienestar general del ser humano. Para favorece la presencia y desarrollo de estos microorganismos, existen los prebióticos, que pueden ser adicionados a los alimentos con el fin de fortalecer a los probióticos y mantener saludable al organismo.