Hablemos Claro

Fibra y salud gastrointestinal

Dra. Mónica Rosalía Jaime Fonseca
Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada
Unidad Legaria
Instituto Politécnico Nacional

En la actualidad es generalmente reconocido el valor fisiológico de la fibra en la salud y el buen funcionamiento del tracto gastrointestinal. Se ha reportado que la fibra puede:

  1. reducir el tiempo de vaciado gástrico
  2. disminuir la absorción de ciertos nutrimentos
  3. bajar los niveles de glucosa en sangre y
  4. prolongar el período de saciedad

Las fibras han sido empleadas para la formulación de alimentos dirigidos para el tratamiento y control de enfermedades crónicas como la obesidad, la hipercolesterolemia y la diabetes, lo cual las hace elementos fundamentales dentro de una dieta saludable.

La fibra dietética se puede clasificar en dos grupos: solubles e insolubles en agua. Entre las primeras se encuentran: pectina, goma guar, algarrobo, inulinas y ß-glucanas. Las fibras solubles, por ejemplo, aumentan la viscosidad de los alimentos contribuyendo a la formación de una capa adyacente a la mucosa del intestino que sirve como una barrera física para retardar la absorción de nutrimentos y la re-absorción de ácidos grasos en la bilis. Las insolubles en agua incluyen compuestos como la celulosa, la hemicelulosa o el salvado de trigo.

Como se mencionó anteriormente, los procesos de digestión y absorción en el tracto gastrointestinal pueden ser modificados cuando los alimentos son adicionados con fibras como goma guar, pectina, tragacanto o celulosa. Los niveles de glucosa en sangre pueden disminuir cuando los alimentos se suplementan con fibras solubles (Figura 1).


Figura 1. Niveles de glucosa en sangre en pacientes después de la ingestión de 50 gramos de glucosa
en 250ml de jugo naranja adicionados con 9g de goma guar.
Los resultados se presentan mediante la media, con los errores estándar de 6 observaciones
(Blackburn et al. 1984).

El vaciado gástrico y la motilidad intestinal se retrasan o se modifican cuando estos biopolímeros viscosos (como la goma guar) se añaden a los alimentos, modificando la velocidad de difusión de glucosa a través del flujo sanguíneo. Asimismo, la accesibilidad de las enzimas (amilasas) responsables de la digestión del almidón en el intestino delgado se ve reducida como resultado de una mayor viscosidad en el contenido intestinal. La fibra puede ser capaz de “ocultar” o “aislar” los almidones de las amilasas, evitando así la formación de complejos de “almidón-amilasa”, retrasando la hidrólisis o digestión de los almidones.

En resumen, el consumo diario de fibra contribuye a mantener la salud del tracto digestivo mejorando su motilidad y proporcionando un medio de control para los procesos de digestión y absorción de nutrimentos con beneficios para el consumidor.

 

Referencias sugeridas:

  • KONG, F., & SINGH, R. P., 2008, “Disintegration of Solid Foods in Human Stomach” en Journal of food science, 73, R67-R80.
  • KONG, F., & SINGH, R. P., 2008, “A Model Stomach System to Investigate Disintegration Kinetics of Solid Foods during Gastric Digestion” en Journal of food science, 73, E202-E210.
  • LECLERE, C., CHAMP, M., BOILLOT, J., GUILLE, G., LECANNU, G., MOLIS, C., BORNET, F., KREMPF, M., DELORT-LAVAL, J. & GALMICHE, J., 1994, “Role of Viscous Guar Gums in Lowering the Glycemic Response After a Solid Meal”, en The American Journal of Clinical Nutrition, 59, 914-921.
  • BLACKBURN, N. A., HOLGATE, A. M., & READ, N. W., 1984, “Does Guar Improve Post-Prandial Hyperglycaemia in Humans by Reducing Small Intestinal Contact Area?” en British Journal of Nutrition, 52, 197-204.