Hablemos Claro

Los minerales: nutrimentos inorgánicos indispensables para una vida saludable

Dra. Patricia Severiano Pérez
Universidad nacional Autónoma de México
M.C. Ana Isabel Jolly Vallejo
Universidad Anáhuac del Norte
Dra. Ruth Pedroza Islas
Universidad Iberoamericana

Los minerales son nutrimentos que se requieren en pequeñas cantidades. Se trata de elementos químicos que intervienen en las reacciones que ocurren en el organismo para lograr el bienestar. Dentro de este grupo sobresalen el calcio y el fósforo.
El calcio se encuentra en el cuerpo humano a razón del 2% y sus funciones principales son:

  • Constituye huesos y dientes, lo que hace que su consumo se relacione con la prevención de la osteoporosis
  •  Está relacionado con la permeabilidad de las membranas, la coagulación de la sangre, las contracciones musculares y la transmisión de impulsos eléctricos en los neurotransmisores

Existe una polémica sobre si las ventajas que se tienen en la infancia y adolescencia sobre el sistema óseo debido a un buen aporte de calcio principalmente proveniente de la leche, pueden mantenerse hasta la edad adulta. Se ha recomendado que en esta etapa de la vida, se consuman alimentos que aporten calcio como la tortilla de maíz nixtamalizado, leche y sus derivados, en el caso de pescados y crustáceos que se consuman aquellos que pueden ingerirse con el esqueleto, como los charales y los acociles. Se piensa que la mejor recomendación para mantener la salud de los huesos es tener aportes adecuados de calcio durante toda la vida, lo que minimizaría la pérdida ósea en etapas adultas. Por otro lado, se ha reportado que el calcio puede prevenir el cáncer de colon y en combinación con vitamina D, el de mama.

El fósforo se encuentra prácticamente en todos los alimentos al ser un constituyente natural de las membranas celulares, aunque también se encuentra adicionado en le procesamiento de algunos alimentos. Alrededor del 70% de la ingesta diaria de este mineral puede obtenerse del consumo de leche y sus derivados. Los alimentos ricos en proteína, también lo son en fósforo, así que la carne de res, de pollo, de cerdo y el pescado, la yema de huevo, los sesos, las criadillas, las vísceras en general, los moluscos, crustáceos, quesos, la soya, las lentejas, las habas, los garbanzos, los frijoles, las almendras, las nueces, avellanas y el chocolate son una fuente recomendable de este nutrimento.

El exceso de fósforo en la dieta puede inducir algunos problemas importantes de salud como cambios hormonales que no favorecen el mantenimiento saludable de los huesos e incluso puede incrementar el riesgo de padecer litiasis renal (piedras en los riñones).

A continuación se presenta un resumen de los principales minerales, sus funciones, su ingesta diaria recomendada y los efectos de un exceso o una deficiencia de ellos.

  Zinc Cobre Selenio
Función Participa en la síntesis del colágeno, de las proteínas en general, del ADN, en la división celular. Es un agente regulador del sistema inmune. Antioxidante, Favorece la cicatrización de las heridas. Es un constituyente de la insulina Participa en la estructuración del colágeno, favorece el buen estado del sistema inmunológico, facilita el metabolismo del hierro, participa en la síntesis de hemoglobina y en la absorción de la vitamina C Forma parte de muchas enzimas, antioxidante, mejora el sistema inmune en combinación con el zinc. Se relaciona con la vitamina E en su acción antioxidante
Fuentes dietéticas Carne de res y cerdo, hígado, pescados y mariscos, leche, nueces, legumbres, verduras de hoja verde y pan integral Vegetales verdes, pescado, chícharos, lentejas, hígado, moluscos y crustáceos, cacao, pimienta, nueces y semillas Alimentos proteínicos (carne, pescado, vísceras, mariscos), legumbres, frutos secos, cereales, tomate, brócoli y cebollas
Ingesta diaria recomendada 12-15 mg/día 1.5-3 mg/día 55-70 mg/día
Deficiencia Alteración del crecimiento y de la fertilidad, aumento a susceptibilidad a infecciones, alteración de la cicatrización de las heridas, alopecia, dermatitis, anorexia, diarrea, ceguera nocturna. Afecta la producción de citocinas (Th1) importantes en la protección contra patógenos y con ello la respuesta primaria de anticuerpos Alteración del metabolismo del colágeno y elastina, genera leucopenia, anemia y alteración de la oxigenación, de la pigmentación y estructura del pelo Alteración de la función plaquetaria, retraso en el crecimiento, pseudo-albinismo
Exceso Irritación gastrointestinal, vómitos, deshidratación, baja de lipoproteínas de alta densidad en el suero, alteración de las respuestas inmunes, interfiere en el metabolismo del cobre Náuseas y vómitos, dolor epigástrico, diarrea, sabor metálico en la boca Alteración de las uñas, piel y cabello. Alopecia, dolor abdominal, náuseas, diarreas, fatiga, irritabilidad

 

  Hierro Manganeso
Función Síntesis del colágeno, previene la anemia, favorece la buena oxigenación de los tejidos, benéfico para el sistema inmunológico Participa en el aprovechamiento de las vitaminas C y B1, en la síntesis del colágeno. Antioxidante. Necesario para la acción de la vitamina K. Cofactor en enzimas
Fuentes dietéticas Carnes y vísceras, huevos, soya, germen de trigo, cereales fortificados, pan, frutas y verduras (espinacas, frijoles, perejil), mariscos Pan integral, hortalizas, carne, leche y derivados, crustáceos, frutos secos, granos enteros, legumbres y cereales. Té y café
Ingesta diaria recomendada 10 mg/día 2-5 mg/día
Déficit Anemia, alteración del sistema inmune, reducción del colágeno Retraso del crecimiento, disminución de la capacidad reproductiva, anomalías óseas y cartilaginosas, malformaciones congénitas, tolerancia reducida a la glucosa, trastorno en pelo y uñas, dermatitis
Exceso Diabetes, hipogonadismo, pigmentación de la piel, náuseas y estreñimiento Alteraciones neurológicas

Fuente: Nutr. Clin. Diet. Hosp. 2013; 33(1), 61-72; Casanueva, E et al (2008) “Nutriología Médica” p 579; aEguiarte 2013

Existen otros nutrimentos inorgánicos que deben considerarse como el magnesio, elemento relevante que interviene en la mayoría de las reacciones que se llevan a cabo en el organismo, entre las que pueden citarse la formación de neurotransmisores, neuromoduladores, en el mantenimiento del sistema nervioso, en la relajación muscular, en el funcionamiento del corazón, en la fabricación de enzimas, anticuerpos, hormonas, en la reparación de los tejidos y del ADN (material genético). Su déficit produce fatiga, calambres, taquicardia, hormigueos, espasmos al dormir y también puede favorecer la aparición de artrosis y la enfermedad inflamatoria intestinal. Los alimentos ricos en magnesio y que deben incluirse diariamente en la dieta son: almendras, nueces, cacahuates, chocolate, harina de soya, pan integral, pistaches. La Ingesta Diaria Recomendada (RDA por sus siglas en inglés) para el magnesio elemental es la siguiente:

  • De 1-3 años: 80 mg;
  • de 4-8 años: 130 mg;
  • de 9-13 años: 240 mg;
  • de 14-18 años: 410 mg (niños) y 360 mg (niñas);
  • de 19-30 años: 400 mg (hombres) y 310 mg (mujeres);
  • para mayores de 31 años: 420 mg (hombres) y 320 mg (mujeres)

Recientemente se publicó, de acuerdo con los resultados de la ENSANUT 2006, que en México exite una prevalencia elevada de deficiencia de hierro, cobre, magnesio y zinc en la población, a pesar de que por ley tanto la harina de trigo como la de maíz, deben ser adicionadas al menos de hierro y zinc. Esto hace pensar en la necesidad de revisar la biodisponibilidad de las fuentes de minerales utilizadas y la pertinencia de ampliar el tipo de minerales que deben ser añadidos.

Otros minerales que hay que mencionar son: el boro que participa en la prevención de la osteoporosis y en el mantenimiento de la salud de los huesos e incrementa la absorción de calcio;  el cromo que participa junto con la insulina para mantener los niveles normales de la glucosa; el cloro que es esencial para la regulación de los fluidos corporales;  el iodo que ayuda a metabolizar el exceso de grasa e interviene en el desarrollo mental; el flúor que es benéfico para la fortaleza de los huesos y en la reducción de la incidencia de caries; el molibdeno que se requiere para el metabolismo del nitrógeno y para la promoción de las funciones normales de las células; el níquel que participa en la absorción del hierro y en el metabolismo de la glucosa y la adrenalina; el potasio que ayuda en la contracción muscular, trabaja con el sodio para controlar el balance de agua en el organismo; el sodio, necesario para el mantenimiento adecuado del balance de hidratación en el organismo y el pH de la sangre, esecnial para la función del estómago, músculos y los nervios; el azufre que desinfecta la sangre, disminuye el proceso de envejecimiento, protege contra las sustancias tóxicas, y necesario para la síntesis de colágeno; y el vanadio, necesario para el metabolismo celular, la formación de los huesos y dientes, e inhibe la síntesis del colesterol.

Referencias

  • Badui, D. S., 2013, Química de los Alimentos, 5ª edición. Pearson México, 2013.
  • Bowman, B. A. A., Russell, R. M., 2003, Conocimientos actuales sobre nutrición, 8ª edición. International Life Sciences Institute y Organización Panamericana de la Salud. Washington D.C. EUA.
  • Carrera, C. C., 2013, “Realidad versus teoría: elementos traza, su implicación en la prevención y/o tratamiento de las heridas”, Nutr. Clin. Diet. Hosp. 33(1), 61-72.
  • De la Cruz-Góngora, V., Gaona, B., Villalpando, S., Shamah-Levy, T., Robledo, R., 2012, Anemia and iron, zinc, copper and magnesium deficiency in Mexican adolescents: National Health and Nutrition Survey 2006. Salud Pública Méx 54(2):135-145.
  • Eguiarte, S. F., 2013, Efectos del exceso de zinc in vitro sobre la producción de interleucina 17. Tesis de Licenciatura. Facultad de Química, UNAM.
  • Mejía-Rodríguez, F., Shamah-Levy, T., Villalpando, S., García-Guerra, A., Méndez-Gómez, H. I., 2013, Iron, zinc, copper and magnesium deficiencies in Mexican adults from the National Health and Nutrition Survey 2006. Salud Pública de México 55(3), 275-284.
  • Rosado, J. L., Camacho-Solís, R., Bourges, H., 1999, Adición de vitaminas y minerales a harinas de maíz y de trigo en México. Salud Pública de México 41:130-137.
  • www.nlm.nih.gov