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Tomando el pulso de la dieta de los Estados Unidos: Hallazgos de la Encuesta 2014 de Alimentación y Salud de la Fundación IFIC

Históricamente, la Encuesta se ha basado en los resultados de los años anteriores para establecer las tendencias presentes en la conciencia y la percepción del público, con áreas nuevas de interés cada vez para ilustrar el impacto del medio ambiente y de los alimentos en la salud en el momento. Los hallazgos de este año abordan las conversaciones sobre alimentos aparentemente más sensibles acerca de la comida, así como la evolución de los intereses de los consumidores de los alimentos en la salud.

¿Realmente se están tocando los temas sensibles que existen en el área de los alimentos?

Aunque las conversaciones acerca de los alimentos se llevan a cabo frecuentemente en lugares públicos, tales como las redes sociales, la Encuesta de Alimentación y Salud encontró que algunas pláticas entre amigos y familiares sobre temas de alimentos y bebidas son principalmente no polémicas. Aunque la mayoría de los consumidores reportan haber tenido una conversación acerca de la elección de alimentos y bebidas en los últimos seis meses, solo una cuarta parte (23%) las describió como controversiales. Esto indica que, a pesar de los comentarios públicos que remarcan muchos temas polémicos en torno a los alimentos y la salud, estas discusiones no se consideran “temas sensibles”, como algunos sugieren.

Lo “saludable” alcanza en importancia al precio y al sabor de los alimentos

Este año la encuesta encontró que lo saludable ha cerrado la brecha detrás del sabor y el precio como factores determinantes en la elección de alimentos y bebidas de los estadounidenses. Si bien el impacto de sabor y precio se mantienen relativamente sin cambios en los últimos años, lo saludable ha saltado un 15% desde 2010. El impacto de lo saludable aumentó en todas las edades, etnias, niveles de educación y grupos socioeconómicos, pero es aún más pronunciado entre los consumidores y los hombres más jóvenes. En total, más de nueve de cada diez personas han pensado un poco en lo saludable de sus alimentos y bebidas en el último año, y la mitad ha pensado bastante en lo saludable.

Los estadounidenses en general creen que lo saludable de su dieta es tan importante como otras prioridades en la vida. Mientras que la mayoría dice que pasar tiempo con los seres queridos es más importante que tener una buena dieta, muchos creen que comer saludablemente es más importante que tener una vida social activa. Muchos norteamericanos consideraron que tener una dieta saludable está al mismo nivel que hacer suficiente ejercicio, reducir el estrés, tener una situación financiera estable y sentirse realizado en su trabajo.

Un trabajo en progreso

Los consumidores están tomando medidas para mejorar sus dietas. Al igual que en 2013, la acción más común que los estadounidenses informaron realizar fue comer más frutas y verduras. Casi un tercio de ellos ha comenzado a comer mayores cantidades de estos productos en el último año y poco más de la mitad ha tratado de hacerlo durante más de un año. Al menos dos tercios de los estadounidenses también están tratando de mejorar la salud de su dieta con el consumo de agua y bebidas bajas o sin calorías, para reducir la ingestión de estas. Del mismo modo hay una tendencia a comer más alimentos con cereales integrales, reducir el consumo de productos altos en azúcares añadidos, disminuir los alimentos altos en sal y elegir porciones más pequeñas.

Más de la mitad de los encuestados informan que están tratando de perder peso, y uno de cada cuatro indica estar tratando de mantenerlo. Entre este grupo, la mayoría dice planear continuar o comenzar varias estrategias de control de peso en el próximo año, en especial, en lo referente a la preferencia de porciones más pequeñas y el seguimiento y aumento de actividad física. Esto sugiere que los consumidores están empezando a entender el concepto de que tanto las calorías que consumen, como las que gastan, juegan un papel importante al lograr las metas de peso.

Poco más de cuatro de cada diez estadounidenses consideran frecuentemente o todo el tiempo las calorías. Las mujeres, los universitarios graduados y aquellos que reportaron estar en excelente o buena condición, son más propensos a pensar en estas que otros. Menos de un tercio entienden que todas las fuentes de calorías (azúcares, carbohidratos, grasas y proteínas) influencian igualmente en el aumento de peso. Además, la mitad de los estadounidenses, especialmente los que tratan de perder peso, utilizan la información nutricional en los menús (como la cantidad de calorías) por lo menos por algún tiempo cuando tratan de decidir qué comer fuera de casa.

La confianza en la seguridad alimentaria tiene una disminución gradual

Aunque los estadounidenses siguen confiando en la seguridad de sus alimentos y bebidas, esta se redujo por segundo año consecutivo. Casi dos de cada cinco estadounidenses han cambiado los alimentos que consumieron en el último año como resultado de lo que leyeron o escucharon acerca de la seguridad alimentaria. Cuando se les preguntó cuál era la situación más importante en cuanto a seguridad alimentaria al comprar alimentos y bebidas, un tercio dijo "enfermar por algo que comieron", seguida de "sustancias químicas en los alimentos y en su envasado." En septiembre, Food Insight contará con hallazgos adicionales sobre seguridad alimentaria de la Encuesta.

Confían en los profesionales de la salud para la información que necesitan

Por otra parte, los estadounidenses identificaron casi unánimemente a los profesionales de la salud como una fuente de confianza superior para obtener información sobre nutrición, actividad física y pérdida de peso. Los sitios web enfocados en la salud aparecieron como la segunda fuente más confiable. En los temas de seguridad de los alimentos, ingredientes alimentarios, agricultura y producción de alimentos, los organismos gubernamentales fueron señalados como la fuente más confiable.

Para obtener un panorama más amplio de la Encuesta 2014 de Alimentación y Salud de la Fundación IFIC, incluyendo las percepciones y comportamientos en relación con la información, la etiqueta de ingredientes de alimentos y componentes tales como azúcares, proteínas, sodio, cafeína, carbohidratos y alimentos funcionales, ver el Resumen Ejecutivo. Recursos adicionales en la página web incluyen entrevistas con los consumidores en Washington, Capitol Mall de DC, así como infografías sobre algunos de los hallazgos más interesantes.

Por favor visita www.foodinsight.org