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Estilo de vida y salud: Tener una dieta saludable es un estilo de vida

L.N. Liliana Ortega
Consultora

Tener una dieta saludable es un estilo de vidaSin embargo, un estilo de vida saludable, se va construyendo paso a paso, con gran conciencia y determinación; la práctica constante de hábitos saludables lograrán que estos, se incorporen a la vida diaria, sin mayor problema y ya no se les resista.

Generalmente la dieta es un punto que cuesta mucho modificar, se refiere a que no hay tiempo para cocinar, a que las distancias son interminables para trasladarse a la escuela, al trabajo y al hogar, así que se tiene que consumir los alimentos en la calle, lo que además depende del bajo poder adquisitivo con que cuenta la mayoría de la población.

Sin embargo, cualquiera de estas circunstancias, no deben estar por encima de la salud del individuo, esto es prioritario. Así que se deben buscar alternativas y trabajar en ellas, pues directamente se trata de la salud, de la salud actual y a futuro.  

El hábito de seguir una dieta saludable debiera estar incorporado al estilo de vida de cada persona, es decir, seguirla día con día a pesar de las circunstancias que se presenten en el trayecto.

Como se ha mencionado en otros artículos, la mejor opción siempre será que dediquemos un tiempo a preparar los alimentos en casa, cuidando las técnicas de preparación y siguiendo los pasos de una dieta recomendable (completa, equilibrada, suficiente, variada, inocua), además siempre será la opción más económica. Sin embargo, en caso de no ser posible realizar lo anterior, se deben buscar opciones saludables para consumir.

Es importante no saltarse ningún tiempo de comida y respetar los horarios para tomar los alimentos. Si se omite una comida, la persona llegará con demasiada hambre al siguiente tiempo, además de que elegirá cualquier alimento, que generalmente puede no ser la mejor elección. Comer con prisas, hará que mastiquemos grandes bocados, no percibamos la sensación de saciedad por estar atentos a terminar rápido, además de no disfrutar los platillos ni la compañía, recordemos siempre que, alimentarse también es un placer y hay que disfrutarlo.

Procure  realizar la menor cantidad de tiempos de comida fuera de casa, es decir, si come en restaurantes, realice el desayuno y  cena en casa y lleve un ligero refrigerio desde su hogar. Tendrá que levantarse unos minutos antes, pero será necesario.

Siempre lleve consigo alguna fruta de fácil manejo como una manzana, durazno, uvas, naranja, mandarina, además de una porción de verdura (zanahoria, calabaza, jícama, pepino, germen, etc.), con estos alimentos, complementarán la dieta y ayudarán a no comer en exceso otras porciones.

Si tiene que tomar el desayuno en la calle, tenga cuidado con las opciones, pues se ofrecen jugos o cocteles de frutas, que a simple vista pueden ser una gran elección, sin embargo, los vasos de jugo son de hasta un litro y el coctel de frutas, además de ser abundante en cantidad, lo entregan muy bien presentando, con mucha miel, granola y crema Chantilly en la parte de arriba. Estas cantidades son innecesarias y el posible beneficio del consumo de frutas, se diluye con la gran cantidad de grasas y azúcares que aporta este desayuno, así que elija una porción moderada y pídala sin grasa extra.

Otra opción muy socorrida, son los tacos de guisado que venden en las esquinas, con doble tortilla. Desafortunadamente la mayoría de la gente prepara sus alimentos con exceso de grasa, así que se tendrá que elegir los guisados que se vean menos grasosos, y de preferencia aquellos más equilibrados; por ejemplo, un taco de huevo en salsa verde con nopales, setas con cebolla y epazote, calabacitas con panela, pueden ser una buena elección. Evite los guisados que vayan capeados, empanizados o fritos, así como aquellos que incluyan gran cantidad de grasas (por ejemplo, papas con chorizo, sesos, chicharrón, etc.).  Cuide la cantidad de tacos y solicítelos con una tortilla, y prefiera tomar agua natural.

Las quesadillas y sopes pueden ser una buena elección si se piden sin freír, no se abusa de la cantidad y se complementa con nopales o quelites (lo que incorporará fibra en su dieta).

Tomar el desayuno en pequeños o grandes restaurantes, ofrece al consumidor un panorama más amplio de consumo. Generalmente se venden paquetes, que incluyen fruta, café, jugo y algún platillo principal, tome aquel que represente una opción que no lleve exceso de grasa, incluya los tres grupos de alimentos y las porciones sean adecuadas

Durante el tiempo de comida, es más fácil que el comensal recurra a la comida rápida como pizzas, tortas, hamburguesas.

La recomendación es la misma, asista a restaurantes bien establecidos o fondas confiables, revise bien el menú y elija lo mejor para usted. Recuerde que en el plato debe haber al menos una porción de cereales (maíz, tortilla, arroz, trigo, avena, amaranto), leguminosas y alimentos de origen animal (lenteja, frijol, haba, alubia, soya, carne blanca o roja, huevo, lácteos) y verduras y frutas.

Es muy fácil confundirse, por ejemplo, el primer tiempo generalmente es sopa de pasta o caldo de pollo con verduras, el segundo arroz o espagueti, y el tercero el plato principal, chilaquiles con pollo, carne asada, pollo en salsa verde, etc. Si elegimos la sopa de pasta, el arroz y los chilaquiles, la dieta no estará equilibrada y será abundante en hidratos de carbono. Lo mejor será tomar la opción del caldo de verduras, el arroz y por ejemplo, el pollo en salsa verde. Evite las preparaciones fritas, capeadas o empanizadas y no olvide el agua natural, si toma agua de sabor, con moderación.

Los bufetes suelen ser muy atractivos por su costo accesible y la gran variedad de alimentos a los que se tiene acceso, sin embargo, hay que tener cuidado con las porciones.

Generalmente los platillos presentados se preparan con gran cantidad de grasa, a fin de saciar rápidamente al comensal, aun así por la inercia y el gusto a través de la vista, se sirven grandes porciones de alimentos. La sugerencia en este caso es que, se revise primero todo el menú y en un mismo plato, se sirva porciones razonables de alimentos que complemente bien la dieta. Por ejemplo, un poco de arroz, una ración de ensalada y el plato fuerte de nuestra elección, posteriormente tal vez, una pequeña porción de postre es suficiente.

Otro momento crítico para la dieta son las fiestas, donde abunda la comida. Elija siempre beber agua natural o mineral, y nuevamente sirva moderadas raciones de comida, si son tacos de guisado, que la elección sea variada para ofrecer una dieta lo mejor posible. Si  sirven grandes cantidades de comida, de forma muy respetuosa solicite un servicio con menor cantidad.

Si usted es el anfitrión, promueva hábitos de alimentación saludables, coloque cestas muy bien presentadas con frutas, verduras con limón y chile, y que los platillos sean sabrosos y nutritivos; por ejemplo, una lasagna de verduras o carne y una rica ensalada de verduras variadas.

La comida durante las vacaciones, es otro punto crítico. Durante este tiempo de descanso, pareciera que se debe olvidar por completo los cuidados en la alimentación, y no  es así. Tenga cuidado con los servicios todo incluido, pues se puede caer en la tentación de comer y beber todo el día. Realice solo sus tres comidas y una o dos colaciones, recordando nuevamente las recomendaciones de una dieta saludable. Aproveche además el beneficio de realizar ejercicio en estos lugares.

Los buenos hábitos de alimentación se van construyendo, según se practiquen cada día.