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Las etiquetas de información nutrimental tienen mucho que decir, ¡analízalas y toma decisiones saludables!

L. en N. Griselda López Córdova

¿Has notado que los alimentos y bebidas preenvasadas contienen una tabla que enlista nutrimentos y cantidades? ¿Sabes lo que son estas tablas, su uso, y cómo pueden contribuir en el cuidado de tu salud?

La etiqueta de información nutrimental es una gráfica ubicada al reverso o al costado de los envases, que describe los elementos que componen el producto y la cantidad en la que estos están presentes, lo que permite al consumidor conocer la composición final del producto.

Cada país tiene sus propias regulaciones respecto a las etiquetas nutrimentales. En México, la ley exige que todos los productos empaquetados la presenten y cumplan con características específicas.

De manera general, las etiquetas deben contener información sobre los ingredientes y porciones del producto, la cantidad en la que están presentes, declarar aquellos ingredientes que causen hipersensibilidad y reacciones alérgicas, así como otros elementos que permiten identificar el origen de la producción del alimento.

Desde el año 2015 en México es obligatorio que los alimentos y bebidas preenvasados contengan un etiquetado frontal nutrimental, en el cual se señalan los porcentajes de grasa saturada, otras grasas, azúcares totales, sodio y energía que aporta el producto.

Sin embargo, ese etiquetado ha resultado confuso, ya que estos porcentajes se basan en el total de los nutrimentos diarios correspondientes a una dieta, con un contenido energético promedio de 2,000 kilocalorías. Pero este requerimiento no es igual para cada individuo, pues varía dependiendo de su edad, sexo, talla y peso.

La lectura de la etiqueta de información nutrimental es un proceso necesario y tenemos que aprender a comprenderla para poder incorporar en nuestra dieta los productos que sean más favorables tomando en consideración nuestro estado de salud, por ejemplo, para disminuir algún riesgo ya sea por un alto aporte de sodio, azúcares y/o grasas, o bien porque el producto contenga algún ingrediente o aditivo que genere una reacción alérgica cuando exista alguna sensibilidad específica.

Sin duda, es importante pedir orientación a un nutriólogo (a) para comprender cómo se pueden ajustar los productos al plan de alimentación o requerimientos individuales, ayudando a que las decisiones cotidianas estén basadas en información real. Esto nos permitirá elegir opciones de buena calidad, que sean adecuadas a la salud y estilo de vida.
Existen parámetros que nos ayudan a comparar alimentos, los cuales se muestran a continuación:

Información nutrimental

 

1. Identifica el tamaño de la porción. Es muy importante para poder analizar una etiqueta. En la parte superior de la tabla encontrarás el tamaño de la porción. La información nutrimental presentada en la etiqueta corresponde a una porción del alimento.

2. Identifica el número de porciones por envase. Después del tamaño de la porción, se ubica el número de porciones por envase Entonces, si la etiqueta describe 2 porciones por envase, deberás multiplicar por 2 toda la información de nutrimentos descrita, si es que consumes todo el alimento del envase, pues con ello estarás consumiendo el doble de kilocalorías y de nutrimentos descritos.

3. Identifica la energía y nutrimentos que aporta el producto por porción. Este apartado nos enlista la cantidad de energía y nutrimentos por cada porción del alimento. Las etiquetas nos ayudan a elegir aquellos alimentos que contienen un mayor o menor aporte de los nutrimentos que debemos ingerir, en mayor o menor cantidad, según sea nuestro requerimiento. Por ejemplo, en el caso de grasas totales, se recomienda que sea menor a 3g por porción, mientras que de fibra dietética, mayor a 5g por porción.

4. Identifica los nutrimentos cuyo consumo debes cuidar. Tales como grasas saturadas (menos de 1g por porción) y trans (0g por porción), colesterol (menos de 20mg por porción), sodio (menos de 140mg por porción) y azúcares, pues el exceso en el consumo de estos nutrimentos aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

5. Identifica el porcentaje (%) de micronutrimentos. Tales como vitaminas y minerales, principalmente. Si contiene menos del 5%, se trata de un bajo contenido, mientras que un aporte mayor al 20% representa un contenido alto.

 

Leer una etiqueta nutrimental no es suficiente, se requiere saber analizarla e interpretarla, de manera que la información ahí presentada permita al consumidor tomar decisiones informadas sobre los productos que elige, compra y consume.

Construir el hábito de considerar la información en el etiquetado de alimentos a la hora de elegir lo que comemos, nos permitirá integrar una mejor dieta, y ello repercutirá positivamente en el cuidado de la salud. Recordar que no hay alimentos buenos o malos, sino dietas correctas e incorrectas.

Referencias:

  • American Heart Association ®. (Octubre de 2014). Understanding food nutrition labels.
  • Federación Mexicana de Diabetes, A. C. (Junio de 2015). Aspectos a tener en cuenta de la etiqueta nutrimental de los alimentos.
  • Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. Información comercial y sanitaria.
  • U. S. Food and Drug Administration (FDA). (Mayo de 2016). Cómo usar la etiqueta de la información nutricional. Manual de instrucciones para adultos mayores.