La dieta Mediterránea omitiendo el desayuno podría ser mejor para los diabéticos

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Un nuevo estudio comparó el efecto de diferentes patrones alimenticios en las mediciones de glucosa en la sangre, lípidos en la dieta y los niveles de la hormona insulina en las personas con diabetes tipo 2.

Dirigido por investigadores de la Universidad de Linköping, en Suecia, las tres dietas evaluadas fueron: una dieta baja en grasas, una baja en carbohidratos y la mediterránea.

"Hemos encontrado que la dieta baja en carbohidratos aumentó los niveles de glucosa en la sangre mucho menos que la dieta baja en grasas, pero que los niveles de triglicéridos tienden a ser altos en comparación con la dieta baja en grasa," dijo el Dr. Hans Guldbrand quien junto con el profesor Fredrik Nystrom, son los investigadores principales del estudio.

"Es muy interesante que la dieta mediterránea, sin desayuno y haciendo una comida grande con vino, no indujo niveles de glucosa en la sangre más altos que el almuerzo de la dieta baja en grasas, a pesar de que fuera una comida grande y simple," reveló Nyström. "Esto sugiere que es favorable tener una comida grande en lugar de varias comidas más pequeñas cuando se tiene diabetes, y es sorprendente la frecuencia con la que uno hoy se refiere a la utilidad de la llamada dieta mediterránea, pero se olvida de que también significaba tradicionalmente la ausencia de un desayuno. […] Nuestros resultados proporcionan razones para reconsiderar la composición y arreglos de las comidas nutricionales para los pacientes con diabetes", añadió.

Detalles del estudio

Publicado por la revista PLoS One, el estudio evaluó el impacto de las tres dietas en 21 voluntarios que recibieron aleatoriamente cada dieta de prueba. La dieta baja en grasa tuvo una composición de nutrientes que tradicionalmente se han recomendado en los países nórdicos, con cerca del 55% del total de energía en carbohidratos. La dieta baja en carbohidratos tuvo un contenido de aproximadamente el 20% de energía proveniente de los carbohidratos y alrededor del 50% de la energía total de grasas. La dieta mediterránea se compone solo de una taza de café negro para el desayuno y todo el contenido calórico correspondiente al desayuno y al almuerzo acumulado en una comida grande.

Durante cada día de la prueba se recogieron muestras de sangre en seis periodos de tiempo.

"El estilo mediterráneo del almuerzo-comida indujo elevaciones similares de glucosa postprandial a la comida baja en grasa a pesar de casi el doble de la cantidad de calorías, debido a un aumento pronunciado en la insulina", explicó el equipo. "Esto sugiere que la acumulación de la ingesta calórica del desayuno y el almuerzo en solo un gran almuerzo-comida, al estilo mediterráneo, puede ser ventajoso desde el punto de vista metabólico".

Fuente: Foodnavigator.com

Referencia: Hanna Fernemark, Christine Jaredsson, et al. 2013. "A Randomized Cross-Over Trial of the Postprandial Effects of Three Different Diets in Patients with Type 2 Diabetes" PloS One 27,doi: 10.1371/journal.pone.0079324